Propiedades y usos de la cúrcuma

La cúrcuma (Curcuma longa) es una especia que lleva utilizándose desde hace miles de años tanto por sus usos culinarios como por sus aplicaciones medicinales.

La planta es originaria del sureste asiático y recibe otros nombres como turmeric o azafrán de la india. Pertenece a la familia de las zingiberácea de la que también forma parte otras especias como el jengibre y el cardamomo.

La parte más utilizada de la Curcuma longa es su raíz o rizoma, el cual se seca y pulveriza para obtener la cúrcuma. Su principal componente activo es la curcumina, a la cual se le atribuyen la mayoría de efectos beneficiosos de esta planta y que además  es responsable de su característico color amarillo.

Propiedades medicinales de la cúrcuma

Uno de sus usos más frecuentes y apreciados es el tratamiento de los problemas gastrointestinales. La cúrcuma tiene un efecto estimulante sobre la producción de jugos gástricos, por lo que ayuda a mejorar las malas digestiones. También resulta de gran valor en casos de acidez estomacal y gastritis provocada por la bacteria H. Pylori, así como para reducir la inflamación provocada por afecciones intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

La curcumina también es beneficiosa para el hígado, ya que favorece la producción de jugos biliares y el vaciado de la vesícula biliar. Esta mejora de la función hepática ayuda a desintoxicar el organismo, además de reducir el colesterol. Esto, junto con su acción antiagregante (reduce la formación de coágulos), además podría ayudar a evitar accidentes tan graves como un ataque al corazón o derrame cerebral.

El consumo de cúrcuma podría estar relacionado con tasas más bajas de cáncer por lo que se cree que ayuda a prevenir la formación de ciertos tumores. Estudios de laboratorio también sugieren que la cúrcuma ayuda a frenar la proliferación de células cancerosas e inducir su suicidio (apoptosis), por lo que se está estudiando la posibilidad de debilitar las células cancerosas con tratamientos de curcumina, para que sean más vulnerables frente a la quimioterapia.

Las personas mayores también pueden beneficiarse de las propiedades de la cúrcuma ya que, además de reforzar el sistema inmunitario, ayuda a estimular la memoria y podría ser de gran ayuda en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. Gracias a su acción antiinflamatoria y antioxidante, la curcumina también ayuda a reducir la inflamación y el dolor de articulaciones provocados por la artritis.

Cómo tomar la cúrcuma

La cúrcuma tiene un sabor ligeramente amargo y suele utilizarse como especia. Junto con el cilantro, el comino y la alholva es uno de los principales ingredientes del curry, pero también es frecuente mezclarlo con otras especias como chile, semillas de mostaza y pimienta negra. Esta última además potencia la absorción por parte del organismo de la curcumina.

Otro de sus grandes usos es como colorante. Suele utilizarse para dar color a productos como mostaza, mantequilla y queso. A menudo también se utiliza como sustituto del azafrán ya que es bastante más económico.

También se puede preparar té de cúrcuma. Para esto echar ¼ de cucharadita de cúrcuma molida en 250ml de agua hirviendo, seguidamente bajar el fuego y dejar en infusión durante 10 minutos. Colar con una malla de té y beber a sorbos. Para que tenga un sabor más agradable se puede endulzar con azúcar o miel, o echar un chorrito de limón.

Para conservar la cúrcuma en polvo se debe guardar en un recipiente hermético, en un lugar oscuro y seco. El rizoma fresco se debe guardar en el frigorífico.

*Es recomendable evitar las manchas de cúrcuma porque resultan muy difíciles de limpiar.

Dónde comprarla

Aunque también es posible adquirir la curcumina en forma de extracto, pastillas o cápsulas, siempre es recomendable tomarla en su estado natural como especia de cúrcuma.

La cúrcuma en polvo se puede adquirir en casi cualquier supermercados, mientras que el rizoma fresco es más difícil de encontrar y probablemente sólo lo encontremos en alguna tienda de productos naturales.

Contraindicaciones y efectos secundarios

Debido a que actúa como antiagregante plaquetario, la cúrcuma no debería tomarse junto con medicamentos anticoagulantes porque podría aumentar su efecto. Asimismo tampoco debería tomarse antes de un procedimiento quirúrgico ni durante la menstruación o el embarazo. También hay que evitar su uso terapéutico en caso de problemas de vesícula y cálculos biliares o renales.

Generalmente la cúrcuma no tiene efectos secundarios y  es calificada como segura por la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos). Algunas personas pueden presentar síntomas como dolor de estómago, náuseas o diarrea después de su consumo.

El contenido de este artículo tiene un fin meramente informativo. propiedadesde.es no se responsabiliza de las consecuencias ocasionadas por la automedicación.

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